Faro de Cavalleria, Menorca

Menorca: una ruta por sus faros

Menorca

Algunos de los faros más espectaculares del Mediterráneo


Una buena manera de disfrutar de la naturaleza y los atardeceres inolvidables de esta isla es acercarse a cualquiera de sus faros. Normalmente se sitúan en lo alto de un acantilado y las vistas que se obtienen desde allí aseguran momentos mágicos, de esos que no se olvidan. Proponemos a continuación la visita a cinco de los más bonitos y que parecen los guardianes de esta isla. Repartidos por toda la costa, son puntos ideales para contemplar los contrastes entre los paisajes más salvajes y rocosos del norte y los de pinares y playas de arena fina del sur. Todos parecen ocultar antiguas historias de marineros y es fácil llegar hasta ellos en coche, en bici o incluso andando. La calma que se respira junto a ellos es especial.

Faro del Cap d´Artrutx

Cerca de Ciutadella, a unos 20 minutos en coche hacia el sur, encontramos este faro de estética totalmente marinera con una torre de franjas blancas y oscuras. En la antigua vivienda del farero hay actualmente un restaurante, así que resulta un buen lugar donde tomar algo mientras se asiste a la espectacular puesta de sol. Si el día está despejado, se puede ver la localidad de Capdepera, de la isla de Mallorca. En definitiva, un lujo para la vista y para los objetivos de las cámaras.

Faro de Punta Nati

Nos vamos al noroeste de la isla, a sólo seis kilómetros de Ciutadella. El paisaje cambia radicalmente. Debido al viento del norte, el terreno es más árido, tanto que algunos dicen que parece lunar. Al final de una estrecha carretera enmarcada entre pequeños muros de piedra que parece llegar hasta el infinito, se levanta la figura de este faro envuelto en tranquilidad. Se decidió construir tras el trágico naufragio del vapor General Chanzy en 1910. Son muchos los que eligen este lugar para pasar el atardecer y vislumbrar la isla de Mallorca o incluso esperan a que llegue la noche para observar un cielo alejado de las luces de cualquier ciudad. Como dato interesante y para los que les guste caminar: por aquí pasa el sendero histórico Camí de Cavalls que rodea la isla.

Faro de Punta Nati, Menorca

Faro de Cavalleria

Llega el turno del faro más antiguo de Menorca, pues se construyó en 1857, después de que el bravo mar de esta zona hubiera provocado más de 700 naufragios desde el siglo XIV. Es también el que está situado más al norte y la panorámica de acantilados que ofrece a casi 100 metros sobre el nivel del mar deja a cualquiera impresionado. Desde allí se puede contemplar la isla des Porros. Este faro oculta además una grata sorpresa: se puede conocer su interior porque alberga un centro de interpretación dedicado a los faros de Menorca. Una vez en el norte de la isla, lo mejor es aprovechar la oportunidad y visitar preciosas localidades como Fornells.

Faro de Favaritx

A poco más de media hora en coche desde Maó (la capital de la isla) y tras atravesar los increíbles paisajes del Parque Natural de S´Albufera des Grau, surge la línea negra en espiral que recorre la torre blanca de este faro único de Menorca construido en 1922. El alucinante paisaje de rocas negras es distinto a cualquier otro de la isla y los viajeros que llegan hasta este punto parecen sentirse dentro de un sueño. Tras la visita a la zona del faro, el plan se puede completar relajándose en alguna de las preciosas calas cercanas como la de Presili.

Faro de Favaritx, Menorca
Cabo Favaritx, Menorca

Faro de la Isla del Aire

La última propuesta es algo diferente al resto, ya que este faro se sitúa en un islote deshabitado al sudeste de Menorca y no permite la visita de turistas. Sin embargo, todo ello, más que restarle misterio, se lo suma. Se puede contemplar el faro e imaginar las historias que ha vivido desde un barco o desde la playa menorquina de Punta Prima. Muy cerca queda otro lugar de visita recomendable: Binibeca vell, que imita la arquitectura de los poblados de pescadores.