Castillo de Cardona (Barcelona, Cataluña)

Cardona

Barcelona

Situada en un valle de la Cataluña central, a orillas del río Cardoner, Cardona es una pintoresca localidad heredera de un importante pasado medieval.

En ella destaca sobre un cerro la fortaleza amurallada de su castillo, bellísimo ejemplo del románico catalán. Ha sido finalista del programa EDEN (Destinos Europeos de Excelencia) de la Comisión Europea, en reconocimiento a su propuesta de turismo sostenible. Cardona, enclave de la comarca del Bages, goza de un importante pasado medieval que comienza hacia el siglo VIII con la construcción de su castillo-palacio-monasterio. Las calles de la localidad nos trasladan a la época en la que se levantaron construcciones románicas y góticas. Una de las construcciones más emblemáticas de esta localidad es el recinto fortificado del siglo IX, hoy habilitado como Parador de Turismo.

Los elementos más representativos del románico catalán de la zona se reúnen en este castillo medieval. El palacio, que se encuentra dentro del recinto amurallado, posee un patio ducal y una gran sala de arcos ojivales. La Torre de la Minyona es una de las piezas claves del conjunto, así como la capilla de San Ramón Nonato, que conserva elementos románicos y góticos. La joya del castillo es la Colegiata de San Vicente, impresionante templo románico del siglo XI que cuenta con una nave central de casi 20 metros de altura. La villa de Cardona cuenta también con lugares interesantes como la calle Major, la plaza del Mercat o la iglesia de Sant Miquel. No hay que olvidar visitar el Parque Cultural de la Montaña de Sal, en las proximidades del casco urbano, por el que la localidad ha sido finalista del programa EDEN de la Comisión Europea (Destinos Europeos de Excelencia), que reconoce la excelencia en turismo sostenible. Los alrededores de Cardona cuentan con multitud de posibilidades para realizar excursiones. Casas de payés y antiguas masías nos salen al paso camino del Parque Natural del Cadí-Moixeró. Cerca, las fuentes del río Llobregat configuran un paisaje que el viajero no olvidará.